La tarde era de ambiente bueno, de ese que se respira, se ve y se siente. Feriantes y no feriantes, todos o casi todos estaban enterados que se presentaría Adame en su tierra, su plaza y ante su gente, y la expectación era palpable.
Y no es para menos, tras la cascada de triunfos y orejas cosechadas en México y España, la afición se volcó en las taquillas y han dado una entrada buena, que digo buena, buenísima -sin llegar al lleno- de esas que hacen que la más bella de las fiestas haga que se erice la piel.
Un par de minutos después de las 6 de la tarde partieron plaza Joselito Adame, Arturo Saldivar y Diego Silveti. Los tres toreros jóvenes mexicanos que están ‘jalando la carreta’ para que la gente llene las plazas y las corridas de toros brillen como se merece.
Se presentaba en el cartel también la ganadería de Campo Real, la cual mandó un encierro con una presentación algo dispareja, lo que ocasionó que fuera devuelto el segundo en turno, siendo sustituido por un reserva de Teófilo Gómez. De igual forma el juego que dieron no fue el deseado, donde solo ha destacado el corrido en tercer turno -primero del lote de Diego Silveti- el cual ha tenido buen fuelle, ha dado una larga lidia y con la clase necesaria para transmitir al tendido.
Vayamos de menos a mas:
El lote malo le tocó en suerte a Arturo Saldivar. Este siempre con voluntad y deseo de agradar porfió, peleó y se desgastó dando lo toreramente posible en sus enemigos. El primero de ellos devuelto al corral por la escasa presencia de encornadura, el primer reserva, y el segundo de su lote, todos tuvieron el mismo denominador común: falta de calidad. El reserva incluso ‘le puso las peras a 20’ siendo un complicado galimatías por resolver. Le cazaba, le miraba, no embestía. Siempre en torero les pasaporto sin cosechar aplausos.
Diego Silveti ha tenido sol y sombra en cuanto a el desempeño de sus enemigos, más sin embargo él con su marcado estilo ha demostrado porque merece estar en el alto lugar del escalafón taurino. Carismático, conectado con el tendido tuvo la fortuna de tener en el primero de su lote a un gran toro de Campo Real.
‘Ingeniero’ fue un toro con empuje y nobleza, quizá le falto un puntito de bravura para terminar sus embestidas con la cabeza bien abajo, mas sin embargo el nivel de transmisión y el son demostrado le valieron por un sector del publico petición para que le perdonaran la vida.
Silveti ha logrado acoplarse con él con duende y con solera, de tal forma que nos ha regalado una faena para recordar, con exquisitos momentos de arte. Se quedo con media estocada y tras un par de intentos de descabello las orejas se esfumaron, sin embargo ha recibido una fuerte ovación en el tercio.
Joselito Adame. Y si, hay que hacer una pausa antes de plasmar la opinión de lo hecho hoy, ya que hay que ser cautelosos con los calificativos, ya que el nivel y la altura que está alcanzando encumbra y atrapa a público y torero.
Por lo pronto hoy fue profeta en su tierra, su visible sencillez hace que la gente le quiera y que el mismo se mantenga siempre aterrizado en su tauromaquia poderosa, porque lo hecho hoy a dos malos toros: cortarles tres orejas, no cualquiera. En ambos casos estuvo por encima de lo dado por los de Campo Real. Adame nos regalo destellos de arte puros, forrados de una muleta poderosa, con distancia casi perfecta, con valor a toda prueba y con la capacidad de someter a un mal animal para que embista y de mas allá de lo que por nacimiento tiene. En esta su primera actuación ha puesto la vara muy alta para el resto de los toreros por presentarse, lo que hace que nosotros aficionados generemos esa alegre esperanza de que lo que está por venir sea estupendo.
Salió a hombros, con tres orejas, y el respetable contento, toreando y dispuesto a que el día de mañana esta bella alegría que solo la fiesta de los toros inspira crezca exponencialmente.
